Alma oscura del alba (de Giovanna Rivero)

Alma oscura del alba (El Cuervo, 2025) podría no maravillarnos, podría simplemente ser un componente más dentro de una trayectoria ya afirmada. Pero Giovanna Rivero es exigente consigo misma, y a lo largo de trescientas páginas nos habla de desventajas estructurales y marginalidades étnicas; erige un extenso universo hostil, inconmovible y obscuro, una novela de realismo mágico con acercamientos a la ciencia ficción de abducción alienígena que no solo pone en debate la explotación desmedida de la tierra, sino que también dibuja esa ligazón de rabia y conformismo que históricamente ha nutrido el trauma indoamericano.

La nueva novela de Rivero nos lleva a Red Hill, una reserva indígena de los Estados Unidos invadida por el alcoholismo, la prostitución y la fracturación hidráulica. No muy lejos de ahí, una mujer de origen andino —Alma— se asienta en la zona para dar clases de castellano; poco a poco esta mujer altiplánica entablará una relación amical con los indígenas locales, los “Sin Huella”, haciéndose parte del grupo y conociendo más de cerca su pesadumbre, mitología y folclore. Rivero no escatima a la hora de retratar la precariedad y la sordidez de la vida en la reserva, tanto desde la crítica al capitalismo extractivo como desde el debate en torno a la amoralidad, la resignación y el desgarro de algunos de sus pobladores: seres sin duda invisibilizados por la cultura dominante de los Estados Unidos pero que al fin y al cabo también han tomado la decisión de vivir al límite.

La narración, de ningún modo, defiende el aislamiento o la desatención de una minoría, es en realidad lo suficientemente posmodernista para no caer en determinismos sociales o biológicos; no obstante, recurre a fragmentos polifónicos y vivos diálogos para diferenciar a una serie de personajes y sus autodeterminaciones, todas ellas casi siempre conectadas a la sobrevivencia: artesanos ecologistas en pie de lucha, traficantes de drogas, cantineras que amenazan a sus parroquianos con armas de fuego, músicos que venden sus cuerpos a media jornada por unos cuantos dólares. En Red Hill, al igual que en las reservas de nativos estadounidenses del mundo real, pocos confían en la esperanza, pues ésta ya partió.

Aun cuando la temática de la desilusión sea parte importante del argumento, la verdad es que Alma oscura del alba no pretende solo denunciar lo más obvio, aquello que es sociológicamente evidente, sino que aprovecha el realismo mágico y la ciencia ficción para escarbar tanto en las costumbres ancestrales y la idiosincrasia de los lugareños como en las distintas dimensiones de lo innatural (recordándonos a menudo la forma en que las narraciones de Arturo Uslar Pietri, por ejemplo, normalizaban lo impalpable y los misterios de lo cotidiano). En un plano estrictamente cósmico, la protagonista de la novela ha sido ultrajada y quebrantada por seres de origen desconocido, ha perdido su eje terrenal a causa de un rapto alienígena. Pensemos en ese detalle como un punto clave en la historia: la violación de un cuerpo que es a la misma vez un planeta aterrorizado. Un terror universal que, independientemente de la explotación intensiva de los recursos, se enmascara y se recicla por siempre.

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis Raggio Miranda (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Instagram: @panoptista

Anterior

Objetos personales (de Elton Honores)

Reseñas relacionadas