El ataque de los zombis [parte mil quinientos] (de Raquel Castro)

A través de la nueva colección Hilo de Aracne, el fondo editorial de la UNAM se acerca a los lectores jóvenes con tres conjuntos de relatos enmarcados en las estéticas del terror y la ciencia ficción. El ataque de los zombis (parte mil quinientos), de Raquel Castro @raxxie_, es uno de los libros de esta tríada inaugural. Compuesto de diecisiete cuentos de diversa extensión e ilustrado con dibujos de Joan X. Vázquez, el volumen nos acerca a un catálogo ficcional de mitos y monstruos del cine y la cultura pop, obsequiándonos, a la misma vez, ratos de humor y extrañeza.

Aunque no se trata necesariamente de una lectura para un público adulto, habría que anotar que tampoco estamos ante un libro exclusivamente para jóvenes. Castro, definitivamente, conoce al lector de la colección, sin embargo se esfuerza para que varios de los textos contengan una profundidad inquietante que muchos mayores de edad disfrutarían. Sin distanciarse demasiado del plan original, y más allá del tono cómico que permea el volumen, El ataque de los zombis (parte mil quinientos) contiene varios pasajes espeluznantes y hasta una cuota palpable de estética gore.

El núcleo temático del volumen (la monstruosidad) juega con varios lugares comunes del terror popularizado por la cultura de masas, y es indudablemente este planteamiento lúdico el que valoriza la propuesta de la autora. Varios de los textos que integran la colección, que no solamente apunta hacia el universo ficcional de la tradición zombi sino también hacia un bestiario más amplio (fantasmas, extraterrestres, seres diabólicos, etc.), nos refieren a un terror deconstruido, que es muy consciente de sus arquetipos y clichés (sobre todo en cuentos como “Típico” e “Historia de amor”). En ese sentido, Castro tiene una visión bastante posmodernista de la escritura, y si bien travesea con el archivo de los seres de la noche, sus decisiones estéticas implican efectos de sorpresa que no siempre están contemplados en el paradigma del gótico tradicional.

El humor, ya los hemos dicho, cubre la totalidad del conjunto, y la focalización en primera persona de varios de los narradores nos brinda un tono confesional y tragicómico que armoniza con el asunto tétrico de los relatos. Cuentos como “El plan perfecto”, acerca de una catástrofe mundial que en el fondo no vale la pena evitar, o “Rosas de la infancia”, narración sobre las criaturas que clandestinamente llevamos con nosotros a la escuela, nos hacen reír gracias a sus absurdos y representaciones exageradas, y se vinculan muy bien con un texto más extenso y serio como “¿A qué le tienes miedo?”, en el que Castro utiliza un giro argumental sumamente delicado para representar no solo los temores de una joven adolescente sino también los de la propia malignidad.

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Twitter: @SalvatoreLuigi1

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