El linaje de Abaddon (de Luis Bravo)

El linaje de Abbadon (Pandemonium, 2024), primera incursión de Luis Bravo en el género de la novela, es un cóctel de fantasía oscura, terror grotesco y relato de lo irreligioso. A través de escenarios que invocan visiones prohibidas alimentadas por las plumas de autores como Clive Barker, Gene Wolfe o H.P. Lovecraft (y una influencia significativa de la literatura de juegos) Bravo establece una historia épica de carácter multidimensional, asaltando con su particular cadencia a quien intente leer sus páginas.

Decir que se trata de una novela alineada con las temáticas de la aberración y la atrocidad sería acertado, pero al mismo tiempo insuficiente. El linaje de Abaddon es una obra ambiciosa, abundante en niveles discursivos y genéricos, que intenta abarcar una amplia gama de texturas narrativas. La anchura del universo presentado por el autor sugiere que nos hallamos ante un mundo ficcional de largo aliento, imposible de ser explicado completamente en las cerca de 400 páginas que nos ofrece este primer volumen. Así pues, la forma de la saga expandida resulta obligatoria para Bravo, sobre todo a causa del mapa de referencias (y paratextos) que construye.

La trama del libro gira en torno a una pareja compuesta por los jóvenes Alma y Kaled, nativos de un lugar llamado Meridian. Ambos son dueños de un pasado trágico y serán remolcados intempestivamente a una dimensión paralela habitada por monstruosos sectarios y tormentos. Este guiño al subgénero de la fantasía de portales, muy popular entre los amantes de videojuegos como The Longest Journey (1999) o Elden Ring (2022) será el punto de origen de una infortunada aventura hacia el oprobio.

El imaginario profano del autor, a decir verdad, elabora palmo a palmo un mundo de disputas morales en el que la estirpe y la sangre marcan una realidad dolorosa. Agonías materiales y anímicas, sombras arquetípicas y pesimismos; la prosa de Luis Bravo es sin duda la de un atormentador informado por la irreverencia, que sin embargo indaga con atención en las oquedades de la psique.

Afectada formalmente, además, por narraciones de soporte informático en la línea de Dark Souls (2011) o animes de fantasía oscura como Claymore (2001), esta novela dialoga sin disimulos con lo extraliterario, haciendo de sus páginas un atrevimiento distante de las costumbres nacionales debido a una lógica videojueguística y audiovisual. Algunos no podrán escapar de sus excesos gráficos, otros de sus fijaciones irreligiosas, pero también hay que decir que a primera vista este libro forma parte de una comunidad de fans muy concreta, y de una suerte de simpatía espiritual.

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis Raggio Miranda (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Instagram: @panoptista

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