Memoria de lo posible (de Angie Pagnotta)

Una miniaturización del amor, junto con sus apuros y excedentes. Once relatos que a partir de la concisión y el tono confesional nos relacionan con algunas experiencias románticas inestables y con otras que son más prometedoras, textos que operan, paralelamente, como pequeños mecanismos deconstructivos. En Memoria de lo posible (Peces de Ciudad, 2017), @AngiePagnotta se concentra en las efemérides sentimentales que marcan una etapa de aprendizaje y en las enmiendas e ilusiones que reemplazan el pasado para inventar una futura posibilidad afectiva.

A lo largo de esta obra de no más de sesenta páginas se reiteran voces y pulsiones latentes, casi siempre femeninas, que debaten sobre el culto a uno mismo, no como un puente narcisista fijado por la estética corporal, sino como una preocupación que incide en la identidad que construimos desde la experiencia amorosa. Esta preocupación acerca del estado íntimo del sujeto enamorado y desamorado se repite, con diversos nombres y focalizaciones, en los distintos personajes que componen el entramado de Memoria de lo posible, criaturas sentimentales que buscan siempre un final o una personalidad alternativa, como si la respuesta a sus ansiedades fuera el conseguir reemplazarse por un ideal que las circunstancias concretas no les conceden.

Soñar u olvidar el pasado, suplantarlo por un presente o un futuro “correcto”; muchos de los vínculos del libro parecen fundarse en una exploración de la otredad perfecta, para la cual habría que desconocer al Yo, borrarlo de la memoria: “ser como hubiera querido ser”, subraya una de las protagonistas de Pagnotta al observarse en un espejo introspectivo. En Memoria de lo posible, el otro/la otra, de acuerdo con la organización conceptual que propone la autora, no determina siempre un inconveniente, sino una reinauguración subjetiva, desde la cual se establecen otras constelaciones amorosas y vibraciones.

Además de los dispositivos sentimentales más evidentes, Pagnotta se inclina por reforzar el uso del metatexto, dotando al conjunto de una bella singularidad que revela enlaces entre personajes y fantasmas del pasado (Martín, Germán, un constante Federico) y entre la ficción — su labor y construcción — , y el amor que nace de la vivencia de la escritura. Desde el tramo inicial, marcado por una carta de Pagnotta a sus posibles lectores, hasta el uso autorreflexivo de microrrelatos para componer una historia sobre el olvido de un “sucio y asqueroso” nombre, Memoria de lo posible apela no solo al impulso de los deseos afectivos o sus recuerdos, sino también a la órbita genérica que hace énfasis en las nociones de forma y ensamblaje, sin ser, en ningún momento, pretenciosa o molesta. Este libro de relatos, ciertamente, es un experimento breve, pero también un proyecto inteligible y nítidamente articulado, que a la vez que nos remueve las entrañas, nos hace pensar más allá de lo trivial con la presencia de textos como “Relato 6”, “Atravesar el puente”, “Lo que hubiera querido ser” o “Añoranza”.

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Twitter: @SalvatoreLuigi1

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