Resident Alien, Vol. 1

Guionista: PETER HOGAN

Ilustrador: STEVE PARKHOUSE

Editorial: DARK HORSE COMICS

Desde los años cincuenta del siglo XX, el relato del alienígena varado en la Tierra se ha convertido en uno de los lugares comunes de la ficción científica. Resident Alien, novela gráfica de trazo semiclaro y organización temporal anacrónica —guionizada por el veterano Peter Hogan e ilustrada por Steve Parkhouse— explora nuevamente este tópico, e intenta darle, en ese impulso reciente, un halo de originalidad.

Más allá de la recordada The Man Who Fell to Earth, hemos visto esta clase de planteamiento en obras como Starman y The Wild Blue Yonder. Podemos apuntar, en ese sentido, que la historieta de Hogan y Parkhouse es respetuosa del acervo cultural existente, y que sus esfuerzos estéticos se enfocan en activar y tonificar algunos de sus fundamentos temáticos (principalmente los que se relacionan con la persecución y la huida). A partir de dicha tonificación, los autores procuran crear una variante contemporánea, una narración gráfica que sin lugar a duda nos ofrece un personaje central sumamente carismático.

Lo que hace a Resident Alien una historieta “novedosa” es el diseño de personajes; principalmente cuando sus creadores toman la decisión de exhibir el fenotipo alienígena de su héroe y no vestirlo con una máscara humanizada. La mayoría de los personajes secundarios y terciarios, debido al efecto de una fuerza telepática extraterrestre, tienen contacto con el “doctor” Harry Vanderspeigle, un médico solitario de pueblo chico, mientras que los lectores, en el plano extratextual, al igual que unos pocos actantes privilegiados de ascendencia indígena, observan los verdaderos rasgos externos de la especie de Harry. Esta modesta vinculación entre protagonista y lector —además de reconocer poéticamente una visión de mundo distinta de la de occidente— adelgaza la distancia entre el texto y el receptor de la obra, y proyecta así una complicidad pocas veces utilizada en el campo de la ficción secuencial.

En el plano puramente genérico, la historieta de Hogan y Parkhouse presenta dos grandes direcciones. En primer lugar, la de los orígenes extraterrestres y ufológicos de su protagonista, alternados con el interés de los servicios secretos del gobierno norteamericano (hombres de negro, hangares ocultos, tecnologías foráneas); y en segundo lugar, un ameno relato serializado de crimen y suspenso. Estas subtramas policiacas, sin ser las más atípicas ni asombrosas, sí cuentan con un protagonista extremadamente curioso y observador, una criatura extranjera que, a pesar de vivir amenazada por el miedo a que descubran su verdadera piel, no puede evitar sentirse atraída por la medicina forense y los misterios que enturbian la vida pastoral de la localidad ficticia de Colorado en la que trata de pasar desapercibida.

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Twitter: @UnRaggioLaser

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