Judge Dredd: America

Guionista: John Wagner

Ilustrador: Colin MacNeil

Editorial: 2000 AD

A lo largo de sus más de cuarenta años de historia, Judge Dredd ha acumulado una serie de arcos narrativos importantes de la mano de John Wagner, entre ellos relatos como Judge Death Lives o Block Mania. America, sin embargo, es quizá su guion más aplaudido, tanto por mostrarnos la esencia inequívoca del juez más escrupuloso de Mega-City One (usándolo, paradójicamente, tan solo como un personaje de fondo) como por la fuerza de su aproximación al trauma y comentario político.

Ciertamente, resulta placentero releer una historia que ha envejecido tan bien. America fue serializada originalmente en 1990, y en todo este tiempo no ha perdido ni la inmensidad ni la crudeza de su mensaje original. Siguen ahí las facciones fascistas y democráticas, los amores imposibles, las inequidades sociales en la urbe posapocalíptica y, sobre todo, los miedos que engendra la autoridad (porque de eso se trata siempre el universo de Judge Dredd: de nuestra relación con la autoridad).

Señalar que America es una de las historias más emblemáticas del juez no es un cliché, sino una celebración de su mito y archivo. Narrado in extremis, el relato se centra en la relación fraternal y posteriormente romántica entre Bennett Beeny y América Jara. Ambos personajes son consecuencias de la dictadura y la miseria que constituyen Mega-City One, la ciudad que jueces-verdugos como Dredd “protegen” de la podredumbre social. Más allá de su origen étnico, la mayor diferencia entre ellos es su visión de mundo, siendo América sumamente idealista y revolucionaria, un personaje “subversivo” que terminará enfrentándose al régimen judicial después de perderlo todo.

La voz narrativa de Beeny, sin embargo, nos guía panel a panel, comunicando nostalgia e inocencia, pero también resentimiento hacia el sistema y el yo. Los dibujos pictorialistas de MacNeil resaltan esta amargura, brindando una intensidad dramática que muy pocas historietas consiguen. Con todo, el punto más alto de America quizá sea la resignificación de los símbolos nacionales de Estados Unidos, parte cardinal del mito de Judge Dredd. ¿Qué significan, en un lugar como Mega-City One, la Estatua de la Libertad y la balanza de la justicia? ¿Cómo se vive y cómo se alcanza la felicidad cuando el sueño de Thomas Jefferson ha desaparecido para siempre?

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Twitter: @SalvatoreLuigi1

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