El libro rojo (de Iván Humanes)

Con la publicación de El libro rojo (Libros del Innombrable, 2026) Iván Humanes insiste en participarnos que lo suyo es el camino de la extrañeza y el delirio: la creación de permutaciones ejemplares atravesadas por los reflejos de lo fantástico, la distopía y el relato del absurdo. Aunque esta nueva colección no deja de alinearse con sus propuestas anteriores, pues sin duda baila al mismo ritmo de las escenas grotescas de Los caníbales (2011) y Teoría del Gran Infierno (2024), a día de hoy podemos verla como una de las mejores cartas de presentación del autor, alguien que saborea con auténtico deleite las narraciones que se apartan de las literaturas de lo normal.

Partamos de la estructura: doce relatos atrapados entre un prólogo confesional de raíces junguianas y un epílogo que desentraña la cosmovisión de un autor ficticio en torno a la obra de Roberto Bolaño. La razón de estas dos orillas es en realidad irrelevante, ya que nos encontramos frente a un rompecabezas inconexo a simple vista pero vinculado gracias una red de nominalidad lúdica; una de esas estructuras internas que dan dolores de cabeza a quienes desean “entender a cabalidad” un texto. Lo que ambos puntos narrativos desenmascaran, sin embargo, es una poética de lo siniestro en torno a las coincidencias, la metaficción y la importancia de la disolución de la lógica causal. Estas tres líneas generales dirigen siempre el libro, pero también la totalidad de la obra publicada hasta el momento por el autor.

A decir verdad, las narraciones de Humanes nos hacen pensar siempre en un apareamiento extraordinario; surge primero una criatura bicéfala, una entidad que comparte las cabezas de Ramón Gómez de la Serna (el humorista ecléctico) y Fernando Arrabal (el gestor del caos); y en una cama matrimonial, esperando sedienta y desparramada, una medusa salida de los non-sequiturs del cine surrealista. Este amorío se repite cada vez que leemos las páginas de Iván Humanes, no importa si sus personajes vegetan cómodamente en un futuro virtual (“Error 404”), justificando su retiro, o si narran, por el contrario, lo que sucede en una prisión lejana en la que los sueños son una forma de tortura (“Las mandíbulas de Hastur”).

El libro rojo enaltece la extraordinaria unión a la que hacemos referencia. Desde el enjambre de planteamientos en medio de la acción (“Heil, Satán”, “La llave”) hasta las yuxtaposiciones de ideas para descomponer la ilación tradicional (“Kahn”, “Otra migala”). Lo absurdo y lo ominoso —puntos clave de la ideología literaria del autor— tienen un lugar influyente en estas historias, además de las conexiones intertextuales que el propio volumen fabrica apoyado en un turbulento archivo de cultura pop. Pasar del género fantástico al de la ciencia ficción, finalmente, se convierte en una anécdota, pero la falta de lógica y la desfamiliarización de lo cotidiano son innegociables en la estética humanesiana. Cuentos como “El libro rojo”, por ejemplo, en el que la sobrevivencia emocional depende del sustento de un Kraken bebé en un mundo semejante al de Mad Max, o relatos como “Donde sale Daryl Hannah”, que fusionan humor y relaciones sexuales con seres críptidos, engloban por completo este tipo de sacerdocio escritural y resistencia hacia la mímesis.

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis Raggio Miranda (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Instagram: @panoptista

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