Los abetos (de Luciano Lamberti)

En las páginas de Los abetos (China Editora, 2020), Luciano Lamberti @_Lamberti ficcionaliza y explora, entrecruzando realidad e invención mientras transforma a Samuel Beckett en un personaje cautivo de sus recuerdos de infancia, desconexiones y torturas personales. Es una biografía novelada y además una composición de estampas con motivos introspectivos, una nouvelle asediada por el absurdo, la máscara lingüística y por la parquedad de uno de los escritores más importantes del siglo pasado.

Lamberti toma con generador ficcional no necesariamente a la persona, sino a la personalidad que parte del hombre pero que no puede sobresalir sin la fundición con la obra, «lo beckettiano», haciendo de esta entidad simbólica un actante que trasciende la biografía y el mito personal, y que incluso puede convertirse en algo inservible o insignificante cuando un joven sin interés por el teatro es obligado a escribir un reporte acerca de Esperando a Godot.

Distintos momentos clave de la vida del narrador y dramaturgo irlandés se encuentran retratados en Los abetos, no obstante, son la relectura y la representación de los hechos a través del sinsentido que hizo tan famoso a Beckett las que pintan el cuadro, haciendo de un hecho histórico como el apuñalamiento que sufrió en 1938 una metáfora del nacimiento y de su ancianidad en un geriátrico francés un relato de fantasmagorías neorrealistas.

Los abetos va construyendo así una estructuración con múltiples voces y sonidos, un texto que pasa de aquella noche de 1938 a las conversaciones con James Joyce y a la pluralidad de puntos de vista que apresan la esencia de un momento: las dolencias físicas y las bebidas, los desganos, los miedos a ser absorbido por una madre inconforme y dominante. Es un libro cargado de percepciones y descubrimientos que —además de delinear silencios y modos de exiliarse a través de las ramas de los árboles— hurga en la exposición romántica y en la evaluación del ser amado.

A decir verdad, más allá de los ratos en los que Lamberti se concentra en detalles del imaginario y de la psicología estética de Beckett (resumidos magníficamente en un capítulo de ordenación enciclopédica) relucen los pasajes en los que ficcionaliza confesiones de algunas mujeres de la vida del autor, a manera de cintas grabadas. Desfilan así las voces de Peggy Guggenhaim y Barbara Bray, amigas y amantes del escritor, y la de su compañera y esposa, Suzanne Dechevaux-Dumesnil, alguien que conoce las verdaderas grietas de una relación, y que es testigo de su descompostura y enfermedad.

Gracias por leer esta reseña

Soy Salvador Luis (1978), narrador, editor y crítico cultural peruano: www.salvadorluis.net. Twitter: @UnRaggioLaser

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